A Ramesh le encanta hablar de Jesús. Con audacia, habla con compañeros de trabajo, y un fin de semana por mes, regresa a su pueblo para evangelizar. Su entusiasmo es contagioso; en especial, desde que descubrió el valor de tomarse tiempo para descansar y relajarse.

Ramesh solía pasar los fines de semana y la mayoría de las noches proclamando el evangelio. Su esposa y sus hijos lo extrañaban, y lo recibían exhausto cuando volvía.

Las palabras sinceras de su esposa, el consejo de amigos y pasajes de la Escritura lo hicieron ver su falta de equilibrio. Proverbios 30 menciona cosas triviales, como hormigas, conejos y langostas. Se maravilla ante «la araña que atrapas con la mano, y está en palacios de rey» (v. 28).

Ramesh se preguntaba cómo podía ser que algo tan trivial pudiera estar en la Biblia. Para observar arañas, hacía falta mucho tiempo libre. Alguien veía a una araña pasar por el palacio y pensaba: Qué interesante, y se detenía a observarla. Tal vez Dios incluyó esto en su Palabra para recordarnos que equilibremos trabajo con descanso. Necesitamos horas para soñar despiertos con arañas, para jugar a la pelota con nuestros hijos y relajarnos. ¡Que Dios nos dé sabiduría para saber cuándo trabajar, servir y relajarnos!

De: Mike Wittmer